Historia

 

La idea de los alimentos como medicina tiene una tradición muy larga en el ámbito de la salud. En 1937 Albert Szent-Györgyi, un fisiólogo húngaro comenzó a desarrollar la actividad investigativa en torno al germen de trigo, un elemento que demostraba propiedades muy interesantes contra el cáncer, pero la ausencia de desarrollo científico le imposibilitó continuar su investigación.

Hace unos años en Hungría se continuaron las bases de la teoría de Szent-Györgyi, llegando a la conclusión de que el germen de trigo es especialmente útil en pacientes de cáncer, y que su aplicación es capaz de tratar muchos problemas que están vedados para tratamientos convencionales. En los años 1990, unos químicos húngaros (Rita Tömösközi-Farkas, Károly Lapis, Erzsébet Rásó y Béla Szende) desarrollaron un proceso único de manufacturación.

 

Como resultado de este proceso de manufacturación, patentado, aparecen componentes nuevos que dan lugar a una diferencia significativa entre las materias primas y las moléculas nuevas. Los efectos biológicos del producto son casi únicos. Se han realizado múltiples estudios, los primeros de ellos en los años 1990, sobre los efectos anti-cancerosos y inmunomoduladores de Avemar. Desde entonces, Avemar se ha convertido en uno de los productos más complejos de entre los que se derivan de plantas. Se ha comercializado en los siguientes países: Australia, Austria, Bulgaria, Croacia, República Checa, Alemania, Grecia, Hungría, Israel, Italia, Japón, Corea, Rumanía, Nepal, Eslovaquia, Sudáfrica, Suiza, Taiwán, Tailandia, Turquía, Reino Unido, Vietnam y en Estados Unidos se comercializa bajo el nombre de Avé. También ganó el premio  NutrAward al Mejor Nuevo Producto en Nutracon en 2006.